Toronto 2010

2 - 8 de Agosto

 
The Eternal Feminine

 

Desde los más gigantescos cuerpos celestes hasta los minúsculos electrones, el eterno femenino se manifiesta incesantemente y fluye armoniosamente en toda la creación.

Grandes maestros se han manifestado en todas las épocas y civilizaciones del mundo, siempre entregando los secretos en clave, por medio de leyendas, historias, mitos, y parábolas, ocultándolos de esa manera del alcance de los profanos.

Es por ello que las civilizaciones antiguas poseían una comprensión única que les permitía vivir en equilibrio y armonía con todo lo existente.

Ellos comprendían intuitivamente que todo lo existente había nacido del vientre universal de la Madre cósmica. De acuerdo a su capacidad interior y principios anímicos veneraban a la madre de acuerdo a las tres relaciones de la vida:

A nivel de Dios, veneraban a la madre cósmica,
A nivel del medio ambiente veneraban a la madre naturaleza, y
A nivel del cuerpo físico, veneraban a su propia madre interior,
En otras palabras, veneraban al Eterno Femenino.
 

Una de estas culturas iniciáticas que ha sobrevivido hasta estos tiempos modernos, ha sido la cultura indígena de las Américas del sur y del norte. Fueron las culturas nativas del norte quienes formaron su culto central alrededor del Eterno Femenino, de una forma exclusiva y maravillosa.